El capítulo 765 de La Promesa, que se emitirá el lunes 2 de febrero a las 18:35 en TVE, llega cargado de tensión, revelaciones inesperadas y decisiones que marcarán un antes y un después en la historia de la finca. Nada volverá a ser igual tras este episodio, donde los secretos comienzan a resquebrajarse y los personajes se ven obligados a enfrentarse a verdades que han intentado evitar durante demasiado tiempo.
Desde el inicio del capítulo, el ambiente en La Promesa es extraño, casi asfixiante. Los silencios pesan más que las palabras y cada mirada parece esconder una sospecha. Algo está a punto de estallar. Los rumores recorren los pasillos de la finca y todos intuyen que se acerca un momento decisivo. Nadie imagina, sin embargo, la magnitud del golpe que está por llegar.
Uno de los focos principales del episodio es Margarita, quien aparece más firme y decidida que nunca. Tras semanas de dudas internas, finalmente comprende que callar ya no es una opción. Ha descubierto una información que podría cambiar el destino de varias personas y sabe que, si no actúa ahora, las consecuencias podrían ser irreversibles. Su actitud despierta inquietud, especialmente en Lorenzo, que empieza a notar que algo se le escapa de las manos.
Lorenzo, por su parte, intenta mantener su imagen intacta. Se muestra seguro, dominante, convencido de que todo sigue bajo su control. Sin embargo, pequeños gestos lo delatan: una mirada esquiva, un tono de voz forzado, una reacción desmedida ante una simple pregunta. El miedo comienza a filtrarse en su fachada, aunque intenta ocultarlo a toda costa.
Mientras tanto, otros personajes clave empiezan a atar cabos. Conversaciones aparentemente inocentes revelan contradicciones del pasado. Hechos que parecían aislados cobran un nuevo sentido. La sensación general es clara: alguien ha mentido durante demasiado tiempo, y la verdad está a punto de salir a la luz.
Uno de los momentos más impactantes del capítulo ocurre cuando Margarita decide hablar. No lo hace impulsivamente, sino con una calma que resulta aún más inquietante. Sus palabras caen como un jarro de agua fría. Insinúa traiciones, acuerdos ocultos y responsabilidades que nunca fueron asumidas. La tensión se corta con cuchillo y todos los presentes sienten que están siendo testigos de algo histórico.
Lorenzo intenta desacreditarla, acusándola de exagerar, de dejarse llevar por emociones mal gestionadas. Pero Margarita no retrocede. Esta vez tiene algo más que sospechas: tiene una verdad que no puede seguir escondida. Aunque no revela todos los detalles de inmediato, deja claro que conoce mucho más de lo que aparenta.
Las reacciones no se hacen esperar. Algunos personajes quedan paralizados por la sorpresa; otros se muestran visiblemente afectados, como si una pieza clave de su pasado acabara de encajar. Hay quienes empiezan a dudar de todo lo que creían saber y quienes sienten una mezcla de culpa y alivio. Culpa por no haber visto antes lo evidente, y alivio porque, por fin, alguien se atreve a hablar.

El episodio también explora las consecuencias emocionales de estas revelaciones. Las relaciones se tensan, las lealtades se ponen en duda y viejas heridas vuelven a abrirse. La Promesa deja de ser un lugar seguro, convirtiéndose en un campo de batalla donde cada decisión puede tener un precio muy alto.
Hacia el final del capítulo, la situación alcanza su punto más crítico. Lorenzo queda acorralado, aunque todavía no derrotado. Su silencio final es más elocuente que cualquier defensa. Margarita, en cambio, paga un alto coste personal por su valentía: sabe que se ha ganado enemigos poderosos, pero también que ha recuperado algo fundamental, su dignidad.
El avance deja claro que este episodio es solo el comienzo de una tormenta mayor. Las consecuencias de lo ocurrido en el capítulo 765 se extenderán durante semanas. Nuevas alianzas surgirán, viejas enemistades se intensificarán y la verdad seguirá abriéndose paso, aunque duela.
El lunes 2 de febrero, La Promesa ofrecerá a los espectadores un capítulo intenso, emotivo y decisivo, donde el pasado alcanza al presente y el futuro de la finca queda más incierto que nunca. Una entrega imprescindible que promete mantener al público pegado a la pantalla y con el corazón en vilo.