En este capítulo decisivo, Ferit se enfrenta al mayor terremoto emocional de su vida cuando la simple posibilidad de una unión entre Seyran y Akın sacude los cimientos de todo aquello que creía haber superado, despertando en su interior una tormenta feroz de celos, orgullo herido y amor no resuelto; la idea de ver a Seyran construyendo una nueva vida lejos de él no solo lo llena de ira, sino que lo empuja a una profunda negación, donde intenta convencerse de que ya no le importa, mientras cada latido de su corazón lo traiciona y le recuerda que su vínculo con ella sigue vivo, intenso e imposible de borrar; atrapado entre el deseo de luchar por lo que siente y el miedo de aceptar sus errores del pasado, Ferit inicia una guerra interna devastadora, en la que su mente y su corazón chocan sin tregua, revelando una vulnerabilidad que jamás había mostrado, y dejando claro que esta “nueva vida” que todos buscan podría nacer no solo del amor, sino también del dolor, las decisiones tardías y las verdades que ya no pueden seguir ocultas.
